La absorción insuficiente de nutrientes en el sistema digestivo, conocida como malabsorción, conlleva diversos problemas de salud. A corto plazo, los nutrientes no absorbidos causan molestias gastrointestinales, principalmente diarrea, gases e hinchazón. La diarrea, frecuente en el síndrome de malabsorción, empeora la condición al hacer que los nutrientes pasen rápidamente por el cuerpo, reduciendo aún más el tiempo de absorción. A largo plazo, la deficiencia continua de nutrientes provoca complicaciones graves. La absorción insuficiente de macronutrientes (proteínas, grasas o carbohidratos) puede llevar a la pérdida muscular y al debilitamiento del sistema inmunitario. Una deficiencia de micronutrientes (vitaminas y minerales) afecta negativamente la salud de los ojos, huesos, piel y cabello.