Para las personas con policitemia, las recomendaciones dietéticas generales enfatizan el consumo de frutas y verduras frescas. La dieta mediterránea, que incluye granos integrales y grasas saludables como el aceite de oliva, también se aconseja para los pacientes con policitemia. Sin embargo, es fundamental establecer el plan de nutrición más saludable y personalizado bajo la supervisión de un médico o dietista.