Después de una cirugía de reemplazo de rodilla, un régimen de ejercicios simples es crucial para fortalecer los músculos cuádriceps e isquiotibiales, facilitando así una mejor capacidad para caminar y subir escaleras. Los ejercicios beneficiosos incluyen presiones de almohada, elevaciones de pierna recta y flexiones de rodilla. La ejecución constante y regular de estos ejercicios después de la cirugía es vital. También se pueden utilizar dispositivos de Movimiento Pasivo Continuo (CPM), particularmente para ayudar a la flexión de la rodilla. Estos ejercicios deben realizarse diligentemente durante al menos 6 meses a 1 año después de la operación. Si bien los pacientes que se adhieren constantemente a este programa de ejercicios pueden no requerir fisioterapia formal, esta es altamente recomendada para aquellos que descuidan o tienen dificultades con el régimen prescrito.

Ejercicios de Cuádriceps:
1. Siéntese con la espalda apoyada contra el cabecero de una cama, extendiendo su pierna.
2. Presione firmemente la parte posterior de su rodilla contra la cama, contrayendo activamente sus músculos cuádriceps (parte delantera del muslo) como si tirara de su rótula hacia la cadera.
3. Mantenga esta contracción durante 5 segundos, luego relaje la pierna.
4. Repita este movimiento.
5. Mientras está acostado boca arriba, con la rodilla completamente estirada, levante la pierna aproximadamente 30-40 cm de la cama. Mantenga durante 5 segundos, luego bájela lentamente de nuevo a la cama.

Ejercicio de Flexión de Rodilla Sentado:
1. Siéntese en una silla con los pies apoyados en el suelo.
2. Deslice lentamente el talón de su pierna operada hacia atrás a lo largo del suelo, doblando la rodilla tanto como sea cómodo.
3. Mantenga esta posición durante 5 segundos.
4. Deslice suavemente el talón hacia adelante para volver a la posición inicial.
5. Repita este movimiento.