La causa precisa del trastorno del espectro autista (TEA) no se comprende completamente y no puede atribuirse a un único factor subyacente. La investigación indica que el TEA es una condición multifactorial que resulta de una compleja interacción de factores genéticos y no genéticos. Estos factores incluyen influencias ambientales como complicaciones en el parto, infecciones virales y contaminación ambiental. Se cree que más de 100 genes en varios cromosomas contribuyen al TEA con grados de severidad variables. Además, aunque raramente, se observan características autistas en ciertos trastornos genéticos, condiciones neurometabólicas (alteraciones en la química cerebral) o condiciones como la epilepsia, que afectan las funciones cerebrales y la comunicación celular.