Los síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) pueden aparecer inmediatamente después de un evento traumático, o semanas, meses, o incluso años más tarde. Estos síntomas pueden afectar significativamente la vida social, el rendimiento laboral y las relaciones personales de un individuo, lo que lleva a problemas graves. Los síntomas y la gravedad del TEPT varían mucho de persona a persona.

En individuos con TEPT, se pueden observar cambios volumétricos en el hipocampo, la región cerebral responsable de la memoria y la regulación emocional. Esto puede llevar a dificultades para procesar recuerdos traumáticos, sentimientos intensos de miedo y ansiedad, problemas de memoria, flashbacks y pesadillas. Un hipocampo disfuncional puede impedir que dichos recuerdos se procesen adecuadamente y que su intensidad disminuya con el tiempo.

Los principales síntomas del TEPT se agrupan generalmente bajo las siguientes categorías:

* Reexperimentación del evento traumático (síntomas intrusivos): Es la sensación de revivir el evento a través de sueños (pesadillas) o estando despierto (flashbacks). Esto puede llevar a una sensación de desconexión de la realidad, y desencadenantes como un olor, un sonido o una imagen pueden provocar ansiedad intensa y otras emociones severas.
* Comportamientos de evitación: Se refiere al esfuerzo consciente por mantenerse alejado de situaciones, personas, lugares o pensamientos que recuerdan el evento traumático. Esto puede restringir las actividades de la vida diaria de una persona.
* Alteraciones negativas en la cognición y el estado de ánimo: Esta categoría incluye la falta de interés en actividades o personas que antes se disfrutaban, el pesimismo sobre el futuro y los sentimientos de alienación y desapego. Además, se pueden observar creencias negativas persistentes sobre uno mismo y el mundo, así como sentimientos como la culpa o la vergüenza.
* Hiperactivación y reactividad: Esto se manifiesta como síntomas no observados antes del trauma, como intolerancia, arrebatos repentinos de ira, trastornos del sueño, dificultad para concentrarse y un estado constante de hipervigilancia.

Además, las personas con TEPT pueden experimentar comúnmente ira reprimida, culpa, vergüenza o sentimientos de impotencia.