Los síntomas del tétanos suelen aparecer entre 7 y 10 días después de que la infección ingresa al cuerpo; sin embargo, este período puede variar de persona a persona. La enfermedad se manifiesta con espasmos y rigidez muscular, particularmente comenzando en los músculos de la mandíbula, conocido como trismo o "mandíbula trabada". La dificultad para tragar, dolor de cabeza, contracciones de los músculos abdominales, fiebre, sudoración y espasmos y rigidez severos en los músculos del cuello y la espalda se encuentran entre los síntomas comunes. En algunos casos, las contracciones pueden extenderse por todo el cuerpo, causando una rigidez severa (opistótonos). Los pacientes también pueden mostrar una sensibilidad extrema a estímulos leves como la luz, el sonido o el tacto, lo que puede desencadenar espasmos. También pueden ocurrir trastornos del sistema autónomo, como cambios en la presión arterial y un aumento de la frecuencia cardíaca. Para el diagnóstico, el historial médico del paciente y una evaluación de los síntomas son de gran importancia.