El norovirus, un virus de ARN contagioso perteneciente a la familia Caliciviridae, es una de las causas más comunes de gastroenteritis, una enfermedad del sistema digestivo caracterizada por náuseas, vómitos y diarrea grave. Este virus, capaz de afectar a personas de todas las edades, fue identificado por primera vez en una escuela de Ohio en 1968 y puede provocar brotes durante todo el año, independientemente de la estación.
Como virus de ARN, el norovirus posee una rápida capacidad de mutación, lo que le permite evolucionar en diferentes tipos antigénicos. Esta característica puede llevar a que las personas experimenten múltiples infecciones. El virus tiene el potencial de propagarse rápidamente en entornos cerrados y concurridos como escuelas, hospitales, restaurantes, guarderías, transporte público y centros comerciales, afectando a grandes poblaciones.
El norovirus se transmite típicamente a través de alimentos y agua contaminados; también se disemina fácilmente por contacto con superficies infectadas o contacto cercano con individuos infectados. Los síntomas aparecen dentro de las 12 a 48 horas posteriores a la infección y se manifiestan como gastroenteritis aguda. En adultos, estos síntomas suelen incluir la aparición repentina de diarrea y vómitos. Los casos graves pueden requerir hospitalización. La eliminación viral en las heces puede persistir hasta por 6 semanas incluso después de la recuperación clínica, lo que indica una contagiosidad continua. El período de recuperación varía según el estado de salud general y la resistencia inmunológica del individuo.