Cuando el recuento de espermatozoides en un análisis de semen es muy bajo o está completamente ausente, no debe extraerse una conclusión definitiva de un solo análisis. Es necesario realizar un segundo análisis aproximadamente 3 semanas después para confirmar este hallazgo. Si los resultados son similares, se deben realizar investigaciones avanzadas como pruebas genéticas, análisis hormonales y una ecografía testicular para una evaluación detallada. Después de esta etapa, si se considera necesario, el paciente debe ser consultado por un andrólogo-urólogo. Si no se encuentran espermatozoides en la muestra, es posible obtener espermatozoides del testículo utilizando un método quirúrgico llamado Micro TESE. Generalmente, el procedimiento Micro TESE se planifica simultáneamente con la preparación de los óvulos de la mujer; los espermatozoides obtenidos se utilizan posteriormente en aplicaciones de fertilización in vitro (FIV) después de la extracción de óvulos. Sin embargo, en algunos casos, una operación de Micro TESE puede realizarse con fines de diagnóstico antes de que la pareja femenina sea preparada. Si se encuentran espermatozoides, pueden congelarse y almacenarse, y la pareja femenina puede prepararse más tarde.