Dado que el papel principal del diafragma es la respiración, los síntomas principales de la parálisis diafragmática son la dificultad para respirar (disnea) y la insuficiencia respiratoria. Estos síntomas pueden exacerbarse, particularmente al acostarse (ortopnea), durante la actividad física (por ejemplo, caminar) o al entrar en el agua (debido a la presión hidrostática). La parálisis diafragmática bilateral puede provocar trastornos respiratorios durante el sueño debido a una disminución de los niveles de oxígeno en la sangre. Además, también se pueden observar síntomas secundarios dependiendo de las causas etiológicas subyacentes de la parálisis.