Las formas más efectivas de satisfacer las necesidades de yodo del cuerpo incluyen el consumo de mariscos, productos lácteos, vegetales verdes y sal de roca. Sin embargo, es crucial no excederse en el consumo de estos alimentos, ya que un exceso de yodo puede ser perjudicial para el cuerpo. Entre las vitaminas esenciales que apoyan la salud de la tiroides se encuentran la A, E, D y K2.