Para aliviar los síntomas de la gripe y acelerar la recuperación, se recomienda descansar lo suficiente, asegurar una ingesta adecuada de líquidos y consumir caldos nutritivos como la sopa de pollo o de carne. La suplementación con vitamina C, el consumo de infusiones de hierbas como equinácea, té verde, cúrcuma, jengibre o clavo (preferiblemente endulzadas con miel), la irrigación nasal con solución salina, el uso de un humidificador y la inhalación de vapor también pueden ser beneficiosos.