La parálisis diafragmática puede ser el resultado de una variedad de causas, clasificadas ampliamente en condiciones neurológicas, estructurales y sistémicas. Frecuentemente, se asocia con tumores originados en el tronco encefálico o lesiones de la médula espinal cervical, a menudo derivadas de fracturas de cuello. Otras causas estructurales incluyen tumores que afectan directamente el diafragma, como los tumores pulmonares, o aquellos en órganos adyacentes como el hígado y el estómago que inciden sobre él. Las lesiones traumáticas que afectan el diafragma también pueden provocar parálisis. Además, la parálisis diafragmática se observa en diversos trastornos neuromusculares y sistémicos, incluyendo la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), la Esclerosis Múltiple (EM), la distrofia muscular y la hipoventilación alveolar central. Condiciones neuropáticas como el Síndrome de Guillain-Barré, así como ciertas enfermedades tiroideas y autoinmunes, también pueden manifestarse con parálisis diafragmática.