Las hernias inguinales se clasifican generalmente en tres tipos principales: hernias directas, indirectas y femorales. Además, las hernias obturatrices, menos comunes, también pueden presentarse en la región inguinal.
Las hernias inguinales indirectas son el tipo más frecuente en la población general y pueden observarse a cualquier edad. Tienen el potencial de descender hasta los testículos (escroto).
Las hernias inguinales directas emergen directamente de un punto débil en la pared abdominal, y su incidencia aumenta con la edad.
Las hernias femorales son más raras en comparación con otros tipos de hernias inguinales. Son más comunes en mujeres y conllevan un mayor riesgo de estrangulación que otras hernias.