El virus del herpes simple (VHS) tipo 1 típicamente causa ampollas llenas de líquido (vesículas) en la cara, los labios, la nariz y dentro de la boca. Estas vesículas se rompen rápidamente, formando úlceras que tienden a unirse con úlceras adyacentes más pequeñas. Posteriormente, estas llagas abiertas se cubren de costras. Las costras resultantes son de color blanco amarillento y se ablandan antes de caerse espontáneamente. Inicialmente, puede quedar una decoloración marrón durante el proceso de curación, que más tarde puede convertirse en una cicatriz.
En contraste, el VHS tipo 2 afecta principalmente la región genital. Esta afectación puede incluir la ingle, los labios mayores y menores, el perineo (área entre el ano y la vagina) y el cuello uterino en mujeres, y en hombres, principalmente el tallo del pene (con menos frecuencia el glande y los testículos), así como las nalgas.