La Fiebre Mediterránea Familiar (FMF) es principalmente un diagnóstico clínico, establecido a través de una evaluación meticulosa del historial médico del paciente, los hallazgos del examen físico y un conjunto de criterios diagnósticos definidos.

Los indicadores clave que guían el diagnóstico incluyen episodios recurrentes característicos de fiebre, acompañados de serositis que afecta el abdomen, el pecho o las articulaciones (típicamente con una duración de 1 a 4 días). Un historial familiar significativo de FMF y un origen étnico específico (por ejemplo, mediterráneo, de Oriente Medio) también son factores de apoyo importantes. Una respuesta positiva a la terapia con colchicina a menudo refuerza aún más la sospecha diagnóstica.

Durante un ataque de FMF, las pruebas de laboratorio con frecuencia muestran reactantes de fase aguda elevados, como un aumento del recuento de glóbulos blancos, una velocidad de sedimentación globular (VSG) elevada, niveles altos de proteína C reactiva (PCR) y un aumento del fibrinógeno. Estos hallazgos reflejan el proceso inflamatorio. Una pista diagnóstica crucial es la rápida normalización de estos marcadores inflamatorios entre los ataques. También se pueden observar otros hallazgos, como hematuria microscópica o proteinuria.

Si bien el análisis genético de las mutaciones del gen MEFV puede proporcionar evidencia de apoyo para un diagnóstico clínico, no es un criterio definitivo por sí solo. Es importante señalar que aproximadamente el 10% de los pacientes que cumplen los criterios de diagnóstico clínico para FMF pueden no tener ninguna mutación MEFV identificable.

El proceso diagnóstico a menudo incorpora criterios específicos, ampliamente categorizados de la siguiente manera:

Criterios Mayores:
* Ataques febriles recurrentes con serositis que afecta el abdomen, las articulaciones (caderas, rodillas, tobillos), el pecho (pleuritis o pericarditis unilateral), el escroto o la piel.
* Ataques de fiebre aislados.

Criterios Menores:
* Presentaciones menos típicas de dolor abdominal, articular o torácico.
* Dolor en las piernas inducido por el esfuerzo.
* Respuesta positiva al tratamiento con colchicina.
* Presencia de amiloidosis nefropática.

Criterios de Apoyo:
* Antecedentes familiares de FMF.
* Origen étnico vulnerable.
* Inicio temprano de los síntomas (antes de los 20 años de edad).
* Ataques graves que requieren reposo en cama.
* Recuento elevado de glóbulos blancos o reactantes de fase aguda altos durante los ataques.
* Historial de laparotomía o apendicectomía sin hallazgos patológicos.
* Proteinuria o hematuria episódica.
* Consanguinidad de los padres.

En ciertas situaciones, se pueden emplear investigaciones adicionales como un electrocardiograma (ECG) para evaluar la pericarditis, un análisis del líquido sinovial para detectar líquido inflamatorio estéril, o una tomografía computarizada (TC) abdominal para excluir otras causas de dolor abdominal agudo, para ayudar en el diagnóstico diferencial.