Una biopsia de médula ósea se realiza principalmente para el diagnóstico diferencial de diversas afecciones de la médula ósea y la sangre. Sus indicaciones incluyen, entre otras:
* Investigar la anemia persistente que es resistente a los tratamientos estándar y no atribuible a deficiencias nutricionales (por ejemplo, hierro, B12, ácido fólico).
* Evaluar recuentos anormales de glóbulos blancos (leucopenia o leucocitosis) y plaquetas (trombocitopenia o trombocitosis), a menudo junto con anemia.
* Diagnosticar enfermedades metabólicas que afectan la médula ósea, como las enfermedades de almacenamiento de glucógeno.
* Estadificar linfomas y evaluar la metástasis de cánceres de órganos sólidos a la médula ósea.
* Diagnosticar síndromes de insuficiencia de la médula ósea, incluyendo anemia aplásica y síndromes mielodisplásicos.