La cifoplastia y la vertebroplastia son procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos diseñados para estabilizar fracturas por compresión vertebral. El principio fundamental implica inyectar un cemento ortopédico especializado (cemento óseo) en el cuerpo vertebral fracturado o colapsado.

El procedimiento general es el siguiente:

Estos procedimientos se realizan en un entorno estéril de quirófano, típicamente bajo anestesia local o general. La anestesia local a menudo se prefiere para pacientes adecuados. Se realiza una pequeña incisión mínimamente invasiva sobre la vértebra fracturada para permitir el acceso a la aguja especializada. El posicionamiento del paciente (boca abajo o de lado) se determina por la ubicación específica de la fractura.

Bajo guía fluoroscópica (rayos X) continua, se avanza cuidadosamente una aguja hacia la vértebra fracturada, asegurando una distancia segura de las estructuras neurales circundantes para prevenir lesiones. La colocación precisa de la aguja se confirma radiográficamente, a menudo complementada con la retroalimentación del paciente para monitorear los niveles de dolor.

Una vez que se logra la posición óptima de la aguja, el cemento ortopédico se prepara e inyecta en el cuerpo vertebral utilizando una jeringa especializada. Hasta este punto, los pasos iniciales de los procedimientos de cifoplastia y vertebroplastia son similares.

Vertebroplastia: En esta técnica, el cemento óseo líquido (polimetilmetacrilato, PMMA), generalmente de 3 a 5 gramos, se inyecta directamente a través de la aguja en el sitio de la fractura. El cemento se endurece rápidamente, típicamente en 20-25 minutos, estabilizando así la vértebra.

Cifoplastia: Este método incluye un paso adicional antes de la inyección de cemento. Una aguja más ancha introduce un globo especializado (tampón óseo) en la vértebra fracturada. El globo se infla para restaurar suavemente la altura vertebral y crear una cavidad. Después de desinflar y retirar el globo, el cemento óseo se inyecta en este espacio creado, de manera similar a la vertebroplastia.

Si bien ambos procedimientos buscan la estabilización, la cifoplastia generalmente ofrece una mayor restauración de la altura. La vertebroplastia típicamente logra un aumento del 4-7% en la altura vertebral, mientras que la cifoplastia puede restaurar hasta un 10%.