Una de las funciones principales del hígado es metabolizar el alcohol consumido. Sin embargo, en casos de consumo excesivo de alcohol, la capacidad del hígado para procesarlo eficazmente se ve superada. Esto conduce a la acumulación de grasa en el hígado y, en consecuencia, a la enfermedad del hígado graso. En este contexto, el consumo intensivo de alcohol se considera una de las principales causas del hígado graso.