Entre los alimentos que pueden ayudar a reducir los niveles de triglicéridos se incluyen: productos integrales como la avena, la cebada, el maíz, el arroz, el trigo, las lentejas y la pasta integral; pescados ricos en omega-3 como el salmón, el atún, las sardinas, la caballa, el arenque y la trucha; aceites vegetales insaturados como el aceite de oliva, el aceite de canola, el aceite de avellana y el aceite de aguacate; y frutos secos como las almendras, las nueces y las avellanas. Además, las verduras y frutas ricas en fibra, como los frijoles, la algarroba, la col, la verdolaga, el brócoli y la lechuga, también son eficaces. También se sabe que ciertas hierbas y tés como la salvia, el girasol, el tomillo y la menta tienen efectos beneficiosos sobre los niveles de triglicéridos.