El Síndrome de Ehlers-Danlos (SED) se clasifica en 13 tipos clínicos distintos según los tejidos afectados y los síntomas resultantes. Los tipos más comunes suelen manifestarse con síntomas como la hipermovilidad articular (flexibilidad excesiva) y piel frágil, que se desgarra fácilmente. El Síndrome de Ehlers-Danlos Vascular (SEDv), por otro lado, es un subtipo más grave que afecta los vasos sanguíneos y puede conducir a complicaciones potencialmente mortales.