La investigación científica indica que la predisposición genética juega un papel en la obesidad infantil. Sin embargo, las causas principales de la obesidad en niños incluyen el consumo excesivo de calorías, los hábitos alimenticios poco saludables y la actividad física insuficiente. Además, los desequilibrios hormonales y ciertas enfermedades genéticas también pueden contribuir a la obesidad.