Varios factores aumentan el riesgo de infección por el virus del herpes. Estos incluyen un mayor número de parejas sexuales, la edad avanzada, un nivel socioeconómico bajo (como ingresos y niveles educativos bajos), la pertenencia a grupos étnicos negros o hispanos, el género femenino, las actividades sexuales entre hombres y la coinfección por VIH.