Para el diagnóstico del enfisema, se realiza una evaluación integral. Esta evaluación incluye un examen físico y pruebas de función pulmonar, así como métodos de imagen como las radiografías de tórax y la tomografía computarizada (TC).
Las radiografías de tórax contribuyen significativamente al diagnóstico al revelar los signos característicos del enfisema. En pacientes con enfisema, los campos pulmonares aparecen más oscuros debido a la acumulación excesiva de aire (atrapamiento aéreo) y se observa hiperinsuflación. Esta condición surge porque los pacientes no pueden exhalar completamente el aire que inspiran.
Las imágenes de rayos X también pueden mostrar un aplanamiento del músculo diafragmático debido al aumento del volumen de aire, espacios intercostales ensanchados y paralelos, y aire que ingresa entre el borde inferior del corazón y el diafragma. En las radiografías laterales, se detecta un espacio retroesternal aumentado entre el esternón y la arteria principal (aorta) que emerge del corazón. La reducción del tejido y el aumento de la aireación en los campos pulmonares superiores también son hallazgos prominentes. Estos hallazgos radiológicos, al indicar un aumento de la aireación en los pulmones, ayudan a establecer el diagnóstico de enfisema.
La tomografía computarizada, por otro lado, muestra el daño del tejido pulmonar y la extensión del enfisema de manera mucho más detallada y clara, confirmando así el diagnóstico y desempeñando un papel crítico en la evaluación de la gravedad de la enfermedad.