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El enfisema es una enfermedad pulmonar progresiva que resulta del daño a los sacos de aire (alvéolos) en los pulmones. Su síntoma más prominente y común es la dificultad para respirar (disnea). Mientras que la bronquitis crónica se caracteriza principalmente por tos y producción de esputo, el enfisema se define más por la dificultad para respirar.
Los síntomas del enfisema abarcan un amplio rango y pueden incluir:
* Dificultad para respirar (especialmente al principio con el esfuerzo y que empeora con el tiempo)
* Tos, con o sin producción de esputo
* Sibilancias
* Mayor susceptibilidad a infecciones torácicas (p. ej., neumonía, bronquitis)
* Respiración rápida y superficial
* Decoloración azulada de los labios o lechos ungueales (cianosis)
* Fatiga crónica y baja energía
* Deterioro cognitivo o dificultad para concentrarse
* Problemas de sueño
* Ansiedad o depresión
* Pérdida de peso involuntaria
En pacientes con enfisema, el aire inhalado queda atrapado en los pulmones y no puede ser expulsado por completo, lo que provoca dificultad para respirar. Además, debido a los alvéolos dañados, el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono en los pulmones no puede realizarse de manera efectiva, lo que reduce la ingesta de oxígeno del cuerpo y, en consecuencia, exacerba la dificultad para respirar. Inicialmente, la dificultad para respirar puede ocurrir durante actividades físicas como subir colinas o escaleras; sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, puede hacerse notoria incluso durante actividades rutinarias como caminar en terreno llano o vestirse.
No todos los casos de dificultad para respirar son un síntoma de enfisema; puede surgir de varias afecciones pulmonares. La evaluación por un especialista pulmonar es esencial para un diagnóstico preciso. Los pacientes con enfisema también son más vulnerables a las infecciones del tracto respiratorio como la neumonía y la bronquitis.
¿Cuáles son los síntomas del enfisema?
Los síntomas del enfisema abarcan un amplio rango y pueden incluir:
* Dificultad para respirar (especialmente al principio con el esfuerzo y que empeora con el tiempo)
* Tos, con o sin producción de esputo
* Sibilancias
* Mayor susceptibilidad a infecciones torácicas (p. ej., neumonía, bronquitis)
* Respiración rápida y superficial
* Decoloración azulada de los labios o lechos ungueales (cianosis)
* Fatiga crónica y baja energía
* Deterioro cognitivo o dificultad para concentrarse
* Problemas de sueño
* Ansiedad o depresión
* Pérdida de peso involuntaria
En pacientes con enfisema, el aire inhalado queda atrapado en los pulmones y no puede ser expulsado por completo, lo que provoca dificultad para respirar. Además, debido a los alvéolos dañados, el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono en los pulmones no puede realizarse de manera efectiva, lo que reduce la ingesta de oxígeno del cuerpo y, en consecuencia, exacerba la dificultad para respirar. Inicialmente, la dificultad para respirar puede ocurrir durante actividades físicas como subir colinas o escaleras; sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, puede hacerse notoria incluso durante actividades rutinarias como caminar en terreno llano o vestirse.
No todos los casos de dificultad para respirar son un síntoma de enfisema; puede surgir de varias afecciones pulmonares. La evaluación por un especialista pulmonar es esencial para un diagnóstico preciso. Los pacientes con enfisema también son más vulnerables a las infecciones del tracto respiratorio como la neumonía y la bronquitis.