En el tratamiento de la miocarditis, se utilizan varios medicamentos para manejar el riesgo de arritmias y insuficiencia cardíaca asociadas con la inflamación del músculo cardíaco. Estos medicamentos tienen como objetivo apoyar la función del músculo cardíaco y prevenir el desarrollo de problemas de ritmo. En presencia de edema, se pueden recetar diuréticos para eliminar el exceso de líquido del cuerpo y regular el equilibrio de sodio. En algunos pacientes, la condición puede ser más grave y requerir hospitalización. En el hospital, los medicamentos administrados por vía intravenosa llegan al corazón más rápidamente, ayudando a reducir la carga sobre el corazón. El tratamiento de la miocarditis se determina individualmente en función de la condición clínica del paciente y el grado de función cardíaca. Generalmente, en casos leves de miocarditis, el reposo en cama y la medicación son suficientes. Sin embargo, los pacientes con arritmias cardíacas o deterioros graves de la función cardíaca deben ser hospitalizados. En casos muy graves, se pueden aplicar métodos de tratamiento avanzados como dispositivos de asistencia ventricular o una bomba aórtica. Si la enfermedad es muy grave, un trasplante de corazón puede convertirse en una opción.