Muchos casos de luxación de hombro pueden tratarse exitosamente con métodos no quirúrgicos, permitiendo a los pacientes regresar a sus vidas diarias y actividades deportivas. Sin embargo, en ciertas situaciones, la intervención quirúrgica puede ser necesaria. El tratamiento quirúrgico se considera una opción adecuada, especialmente para pacientes jóvenes, atletas activos, personas que realizan trabajos extenuantes y aquellos que experimentan luxaciones de hombro recurrentes.
El objetivo principal de la cirugía de luxación de hombro es restaurar la estabilidad de la articulación del hombro mientras se conserva la mayor amplitud de movimiento posible. Con este fin, se realizan reparaciones en las estructuras dañadas durante la luxación. Esta reparación puede incluir la reparación de un labrum desgarrado y los tejidos circundantes.