La cirugía endoscópica de hernia discal lumbar puede realizarse bajo diversos tipos de anestesia: anestesia general (el paciente está completamente dormido), anestesia espinal (la parte inferior del cuerpo está adormecida) o anestesia local (solo la zona quirúrgica está adormecida). Dependiendo de la ubicación de la hernia, el procedimiento implica acceder al tejido discal ya sea desde la espalda o aproximadamente 8-10 cm al lado de la cintura. Se utiliza un endoscopio especializado, equipado con un canal de trabajo de 4 mm y una cámara, para visualizar y extirpar el material del disco herniado. Todo el procedimiento generalmente requiere solo una incisión cutánea de 7 mm. En la mayoría de los casos, el cirujano navega entre las fibras musculares sin tocar el hueso, preservando así tanto el tejido muscular como el óseo.