Aunque la causa precisa del cáncer peritoneal no se comprende completamente, surge de la proliferación incontrolada de células peritoneales debido a mutaciones genéticas. La carcinomatosis peritoneal es generalmente indicativa de cáncer avanzado y está asociada con una esperanza de vida significativamente reducida. La afectación tumoral del peritoneo plantea un serio desafío clínico, ya que el tratamiento puede ser excepcionalmente difícil, a veces incluso paliativo. Las células tumorales ubicadas dentro de la cavidad peritoneal tienen el potencial de diseminarse por todo el peritoneo y hacia los órganos adyacentes. Los pacientes con carcinomatosis peritoneal con frecuencia desarrollan una acumulación significativa de líquido (ascitis) en la cavidad abdominal debido a la afectación peritoneal. Aunque la carcinomatosis peritoneal es bastante rara en bebés y niños pequeños, ocasionalmente puede observarse en el contexto de ciertas neoplasias malignas pediátricas.