El recto constituye la sección final del intestino grueso (colon) que se conecta al ano. Este segmento, de aproximadamente 12-15 cm de longitud, comienza en el extremo terminal del colon y concluye con un pasaje estrecho que conduce al ano. La función principal del recto es almacenar temporalmente las heces antes de su expulsión del cuerpo.

La pared rectal está compuesta por tres capas principales:
1. Mucosa: Esta capa interna contiene glándulas que secretan moco para facilitar el paso de las heces.
2. Muscularis Propria: Formando la capa intermedia, esta sección alberga fibras musculares responsables de las contracciones que ayudan en la propulsión de las heces.
3. Capa Externa (Serosa/Adventicia): La capa más externa del recto está cubierta por peritoneo (serosa) en sus partes superiores y por adventicia, compuesta de tejido conectivo, en sus partes inferiores.

Además de estas capas, también se encuentran ganglios linfáticos, que forman parte del sistema inmunitario, alrededor del recto.