La causa exacta del sarcoma de Ewing es generalmente desconocida, como ocurre con la mayoría de los tumores malignos. Sin embargo, existen pruebas sólidas de que el desarrollo de un error o una anomalía específica en los códigos genéticos (más comúnmente una translocación cromosómica) puede desempeñar un papel significativo en la aparición de la enfermedad.