Se emplean diversas pruebas diagnósticas para evaluar la función tiroidea y diagnosticar posibles trastornos. Estas incluyen análisis de sangre que miden los niveles hormonales, tales como:
* TSH (Hormona Estimulante de la Tiroides)
* T3 y T4 (Triyodotironina y Tiroxina)
* T3 Libre (FT3) y T4 Libre (FT4)

Además de estas evaluaciones hormonales, también se utilizan técnicas de imagen como la gammagrafía tiroidea (escaneo) y la ecografía tiroidea para evaluar la salud de la tiroides e identificar anomalías estructurales.