El colesterol es un tipo de lípido ceroso, similar a la grasa, producido por las células del cuerpo y presente en la sangre. Es una sustancia esencial para funciones vitales como la producción de hormonas, la digestión y la formación de membranas celulares. También juega un papel importante en la síntesis de vitamina D. El cuerpo humano produce aproximadamente tres cuartas partes de sus necesidades diarias de colesterol internamente. El principal centro de esta producción es el hígado, que proporciona alrededor del 70% del colesterol diario. La producción restante ocurre en las glándulas suprarrenales, el intestino delgado y los órganos reproductores. Aproximadamente una cuarta parte de las necesidades de colesterol se obtiene de productos animales como las yemas de huevo, el queso y la carne. El colesterol, que asegura la durabilidad de las células, es de importancia crítica no solo para la salud sino también para la vida misma. Los procesos reproductivos también son posibles gracias al colesterol; de hecho, las hormonas esteroides como la testosterona y el estrógeno no pueden producirse sin colesterol.