En la región de un aneurisma cardíaco, las células del músculo cardíaco suelen estar necróticas y no funcionales, por lo que el aneurisma en sí mismo no causa dolor directamente. Sin embargo, dado que la causa subyacente de un aneurisma cardíaco es a menudo la enfermedad de las arterias coronarias, los pacientes pueden tener antecedentes de dolor torácico severo o ataques de angina que llevaron a la formación del aneurisma.