En casos de anemia, se recomienda el consumo de alimentos ricos en nutrientes esenciales como hierro, folato y vitamina B12. Específicamente, la melaza, la halva de tahini, los higos secos, las pasas, la carne roja, los mariscos, las aves de corral y las vísceras como el hígado y los riñones se encuentran entre los alimentos beneficiosos para la anemia. Además, frutas como las moras, las fresas, los plátanos, los melones y las naranjas pueden contribuir a la producción de células sanguíneas.

Una dieta sana y equilibrada puede apoyar los niveles de ácido fólico y vitamina B12. Si no se logra una ingesta suficiente a través de la alimentación, se pueden considerar suplementos vitamínicos y minerales bajo supervisión médica. Es de gran importancia que dichos suplementos se utilicen estrictamente bajo la guía de un profesional de la salud debido a posibles interacciones medicamentosas. A los individuos veganos o vegetarianos se les aconseja tomar suplementos según la recomendación de un médico, ya que pueden no obtener suficiente hierro y vitamina B12 de productos animales.