La intervención quirúrgica puede ser necesaria para el tratamiento del pie plano si el médico lo considera apropiado. En tales casos, la deformidad puede corregirse aplicando uno o más métodos quirúrgicos simultáneamente. Las opciones de tratamiento quirúrgico pueden incluir:
* Corrección del talo vertical: La corrección quirúrgica se puede realizar en casos de posicionamiento anormal congénito del hueso del tobillo (talo).
* Tratamiento de la coalición tarsiana: Separación quirúrgica de los huesos fusionados (coalición tarsiana) que se desarrollan debido a un desarrollo óseo inadecuado durante la infancia y conducen al pie plano.
* Extirpación de espolones óseos: Extirpación quirúrgica de espolones óseos (osteofitos) que se desarrollan debido al pie plano.
* Remodelación ósea y fusión articular:
* Osteotomías: Corrección de la estructura anatómica del pie cortando y realineando los huesos (por ejemplo, osteotomía de alargamiento de columna, osteotomía de deslizamiento calcáneo).
* Artrodesis: Dar al pie una forma estable fusionando articulaciones específicas.
* Limpieza de la vaina del tendón (Sinovectomía): Limpieza quirúrgica de las vainas tendinosas hinchadas o enfermas.
* Transferencia de tendón: Apoyar la alineación funcional y la corrección de la forma del pie desprendiendo un tendón de su punto de unión original y transfiriéndolo a otra estructura ósea o tendinosa.