Cuando se diagnostica el síndrome piramidal, se pueden considerar diversas opciones de tratamiento, adaptadas específicamente a la condición individual del paciente. Estos enfoques suelen incluir:
* Reposo muscular a corto plazo
* Programas de ejercicios en casa, que incluyen estiramientos y ejercicios de fortalecimiento dirigidos al músculo piramidal
* Fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINEs)
* Terapia manual o masaje dirigido al músculo piramidal
* Relajantes musculares
* Fisioterapia y rehabilitación profesional
* Inyecciones de esteroides
* Inyecciones de toxina botulínica