La histerosalpingografía (HSG), comúnmente conocida como "radiografía de útero" o "histerografía", se realiza típicamente dentro de las primeras dos semanas después del inicio del ciclo menstrual de la mujer. Este período generalmente coincide con la finalización del sangrado menstrual y precede a la ovulación. La elección de este momento es de vital importancia para descartar cualquier posible embarazo, ya que la radiación utilizada durante el procedimiento de HSG representa un riesgo para un feto en desarrollo. Además, este período permite una visualización óptima del útero y las trompas de Falopio, mejorando la precisión del diagnóstico.