Los tumores de las glándulas salivales suelen presentarse como masas de crecimiento lento entre los 50 y los 70 años. En el proceso diagnóstico, además del examen físico y los métodos de imagen radiológica, la biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF) es un paso crítico. La BAAF permite diferenciar entre tumores benignos y malignos, y el plan de tratamiento se elabora a partir de esta información.

Una parte significativa de los tumores benignos de las glándulas salivales consiste en el tipo conocido como 'tumor mixto' o 'adenoma pleomorfo', que se observa con mayor frecuencia en mujeres, particularmente entre los 30 y 60 años de edad. Generalmente, el tratamiento quirúrgico es el preferido para todos los tumores benignos de las glándulas salivales. Durante esta operación, se extirpa completamente la glándula salival donde se encuentra el tumor. En los tumores benignos de la glándula parótida, si no hay afectación del lóbulo profundo, la cirugía suele limitarse a la extirpación únicamente del lóbulo superficial.