En las etapas tempranas de la otosclerosis, se puede preferir la observación en lugar de un tratamiento activo para monitorear de cerca la progresión de la enfermedad. Durante este período de seguimiento, es esencial evaluar cuidadosamente el estado auditivo del paciente con pruebas audiométricas regulares. Dado que la otosclerosis es una afección progresiva, los enfoques de tratamiento deben determinarse cuidadosamente e individualizarse.

Los principales métodos de tratamiento para la otosclerosis son los siguientes:

1. Audífonos: Los audífonos no tratan directamente la otosclerosis; sin embargo, pueden mejorar la calidad de vida del paciente al manejar los síntomas de la pérdida auditiva causada por la afección.
2. Intervención quirúrgica (Estapedectomía/Estapedotomía): En casos de pérdida auditiva avanzada y progresión de la enfermedad, se pueden considerar opciones quirúrgicas. En este procedimiento, el huesecillo afectado (estribo) se extirpa parcial o totalmente y se reemplaza por una prótesis (implante) para restaurar la audición.
3. Tratamiento con fluoruro: Se puede considerar la suplementación con fluoruro para algunos pacientes. Este tratamiento generalmente se usa temporalmente, ya sea como preparación antes de una intervención quirúrgica o para retardar la progresión de la enfermedad.