Volver a la Búsqueda
ES
La película lagrimal, vital para mantener la salud de la superficie ocular, está compuesta por varias capas. Una parte significativa es la capa acuosa, que proporciona protección contra diversos microorganismos. Igualmente crucial es la capa lipídica (oleosa) más externa, producida por las glándulas de Meibomio ubicadas dentro de los párpados. Esta capa lipídica actúa como una barrera, previniendo la rápida evaporación de la capa acuosa y asegurando una hidratación ocular sostenida. Cuando estas glándulas disfuncionan, o la capa lipídica se ve comprometida, las lágrimas se evaporan prematuramente, lo que resulta en el síndrome del ojo seco. Esta condición a menudo se exacerba durante tareas visuales prolongadas como la lectura o el uso extensivo de pantallas (computadoras, teléfonos, tabletas), y en ambientes secos como habitaciones con aire acondicionado o cerca de chimeneas, donde la reducción de la frecuencia de parpadeo o los factores ambientales contribuyen a una evaporación lagrimal acelerada.