Los procedimientos quirúrgicos durante un trasplante de hígado pueden variar según su estado de salud general y las prácticas específicas de su equipo médico. Incluso en una etapa avanzada, la cirugía podría cancelarse si el órgano donante es incompatible o debido a otras complicaciones. Generalmente, un trasplante de hígado sigue estos pasos:
* Se le pedirá que se cambie a una bata de hospital.
* Se le colocará una línea intravenosa (IV) en el brazo o la mano. Se pueden colocar catéteres adicionales en el cuello, la muñeca, debajo de la clavícula o en la zona de la ingle (entre el abdomen y el muslo) para monitorear el corazón y la presión arterial, y para tomar muestras de sangre.
* Se le posicionará boca arriba en la mesa de operaciones.
* Se insertará un catéter en su vejiga para drenar la orina.
* Después de administrar la anestesia, un anestesiólogo insertará un tubo de respiración en sus pulmones para ayudar con la ventilación. El anestesiólogo monitoreará continuamente su frecuencia cardíaca, presión arterial, respiración y niveles de oxígeno en la sangre durante toda la cirugía.
* La piel sobre el área quirúrgica se limpiará con una solución estéril (antiséptica).
* Su cirujano hará una incisión en la parte superior del abdomen, típicamente debajo de la caja torácica y que potencialmente se extenderá a través del esternón.
* El hígado enfermo se separará cuidadosamente de los órganos y estructuras circundantes.
* Los vasos sanguíneos y los conductos biliares conectados al hígado enfermo se clamparán o ligarán para controlar el flujo sanguíneo.
* Se pueden emplear diversas técnicas quirúrgicas para extirpar el hígado enfermo e implantar el hígado del donante, y el método específico dependerá de su situación individual.
* Una vez desconectado de los vasos sanguíneos, se extraerá el hígado enfermo.
* Su cirujano inspeccionará cuidadosamente el hígado del donante antes de trasplantarlo a su cuerpo.
* El hígado del donante se conectará a sus vasos sanguíneos, iniciando el flujo sanguíneo hacia el nuevo hígado. El cirujano verificará si hay sangrado en los sitios de sutura.
* El nuevo hígado se conectará entonces a sus conductos biliares.
* La incisión se cerrará con suturas o grapas quirúrgicas.
* Se puede colocar un drenaje quirúrgico cerca de la incisión para controlar la acumulación de líquidos y reducir la hinchazón.
* Se aplicará un vendaje estéril.