Los niveles elevados de TSH indican que la glándula tiroides no está funcionando de manera óptima, lo que resulta en una producción insuficiente de hormonas tiroideas como T3 y T4. Cuando la glándula tiroides no logra producir hormonas adecuadas, la glándula pituitaria responde aumentando su estimulación de la tiroides, lo que lleva a un aumento de la hormona estimulante de la tiroides (TSH).

Un resultado de la prueba de TSH superior a 3,90 se considera ampliamente un indicador potencial de un problema tiroideo, tanto a nivel mundial como en nuestro país, donde se utiliza como prueba de detección. Dichos valores elevados pueden sugerir una tiroides hipoactiva (hipotiroidismo), tumores de la glándula pituitaria o problemas con la adherencia a la medicación para pacientes en tratamiento tiroideo. Además, una TSH alta puede ser consecuencia de una enfermedad autoinmune o, en ciertos casos, de una ingesta excesiva de sal en la dieta.