Para pacientes con función renal alterada, se implementa hidratación pre-procedimiento (administración de líquidos intravenosos) u otras precauciones específicas. En casos de insuficiencia renal significativa, el proceso de manejo se coordina en conjunto con especialistas en nefrología. Es imperativo que los pacientes con problemas renales conocidos informen a su médico antes de una resonancia magnética cardíaca. Se realiza un chequeo rutinario de los niveles de creatinina antes de una resonancia magnética cardíaca. Si hay valores de creatinina recientes disponibles, puede que no sea necesario repetir la prueba. Sin embargo, si no hay valores actuales registrados, se realizará una nueva prueba de creatinina en sangre.