Para aumentar los niveles de oxígeno en la sangre, es importante estar en un ambiente rico en oxígeno. En este contexto, respirar aire fresco regularmente es esencial. Además, dejar de fumar tendrá un efecto positivo y rápido en los niveles de oxígeno en la sangre. Adicionalmente, los ejercicios de respiración regulares también pueden ayudar a mejorar la oxigenación sanguínea.