El cribado de nefropatía diabética en adultos con diabetes debe realizarse anualmente. Para las personas con diabetes tipo 1, el cribado debe comenzar cinco años después del diagnóstico. Para aquellas con diabetes tipo 2, el cribado debe iniciarse en el momento del diagnóstico. Los métodos de cribado recomendados incluyen la evaluación de la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) y, o bien la relación albúmina/creatinina en orina (RACU), o un nivel de albúmina en orina de 24 horas para detectar proteinuria.