En el tratamiento del cáncer de hígado, el papel terapéutico directo de los productos complementarios o de alimentos y bebidas específicos no ha sido científicamente probado. Nunca se debe usar ningún producto que afirme ser beneficioso sin consultar a un profesional de la salud. Dichos productos pueden afectar negativamente la salud del paciente al interactuar con los tratamientos existentes o al causar efectos secundarios indeseables.