El riesgo de recurrencia general del síndrome de Angelman en la población general es inferior al 1%. Las familias que previamente hayan identificado una anomalía genética pueden considerar métodos de diagnóstico prenatal. En casos específicos donde el riesgo de transmisión familiar es alto (como anomalías cromosómicas y reordenamientos, defectos de impronta o mutaciones puntuales en el gen UBE3A), es posible prevenir el síndrome de Angelman a través de un tratamiento de fecundación in vitro mediante la selección de embriones genéticamente sanos utilizando el Diagnóstico Genético Preimplantacional - Molecular (DGP-M).