Después de un procedimiento de relleno de labios, especialmente la primera noche, los pacientes pueden experimentar una ligera sensación de plenitud, hinchazón o un ligero ardor debido al edema. Estas condiciones generalmente se consideran normales y pueden aliviarse con analgésicos de venta libre y compresas frías. Aplicar compresas frías después del procedimiento es beneficioso para minimizar el riesgo de hinchazón y hematomas. Sin embargo, un dolor repentino y creciente o síntomas como el blanqueamiento de los labios, que ocurran durante o después del procedimiento de relleno de labios, no son normales. Dichos síntomas pueden indicar que el relleno se ha inyectado en un vaso sanguíneo. En tal situación, es crucial consultar inmediatamente al cirujano que realizó el procedimiento o a un médico experimentado.