El cólera es una infección intestinal aguda causada por el consumo de alimentos o agua contaminados con la bacteria Vibrio cholerae. Esta infección se caracteriza por una diarrea acuosa grave y la deshidratación que la acompaña.

La enfermedad es más común en regiones con acceso limitado a saneamiento adecuado y fuentes de agua limpia, particularmente en países menos desarrollados. Aunque está en gran medida controlada en las naciones industrializadas gracias a los sistemas modernos de tratamiento de agua y alcantarillado, sigue siendo un problema de salud pública importante en regiones como África, el Sudeste Asiático y Haití. Para su prevención, el acceso a agua limpia, una higiene de manos diligente y una selección cuidadosa de alimentos y bebidas en áreas con bajos estándares de higiene son de importancia crítica.

Los principales síntomas del cólera son diarrea acuosa grave y una deshidratación de rápido desarrollo. En casos raros pero graves, pueden ocurrir shock y convulsiones. Particularmente, la deshidratación debido a la pérdida excesiva de líquidos puede ser fatal si no se trata. Por lo tanto, la intervención médica temprana es crucial. El tratamiento suele incluir rehidratación (oral o intravenosa), líquidos intravenosos y, en algunos casos, antibióticos.