Aunque actualmente no existe una cura para la fibrosis quística (FQ), el tratamiento se centra en el manejo de los síntomas y en la mejora de la calidad de vida del paciente. Los desafíos principales a menudo involucran el sistema respiratorio. Para facilitar la eliminación de mucosidad y abrir las vías respiratorias, los pacientes suelen recibir medicamentos inhalados y se someten a fisioterapia respiratoria.

El manejo de las infecciones también es crucial para las personas con FQ. En casos de aumento de la tos y la producción de esputo, se administra terapia antibiótica por vía oral, inhalatoria o intravenosa.

La fibrosis quística afecta significativamente el páncreas, lo que lleva a insuficiencia pancreática en aproximadamente el 85 % de los pacientes. Esto a menudo resulta en malabsorción, caracterizada por heces grasas, y puede afectar el crecimiento y el desarrollo. Para estos pacientes, el manejo nutricional, que incluye una dieta rica en energía y calorías y terapia de reemplazo enzimático tomada con las comidas, es esencial.

Un enfoque de tratamiento integral para la fibrosis quística típicamente incluye:

* Medicamentos para despejar las vías respiratorias y diluir la mucosidad
* Fisioterapia respiratoria
* Terapia antibiótica (oral, inhalatoria o intravenosa)
* Terapia de reemplazo de enzimas pancreáticas
* Apoyo nutricional especializado, a menudo una dieta rica en energía y calorías
* Ablandadores de heces
* Intervenciones quirúrgicas para problemas que afectan la nariz, los senos paranasales o los intestinos, cuando sea necesario
* Fisioterapia